miércoles, 10 de enero de 2018

PATIO DE LA INFANTA

Considerado como una obra maestra del Renacimiento aragonés, este monumento se encuentra en el interior del edificio de la sede central de Ibercaja, en Zaragoza. Esta entidad lo recuperó y restauró en 1957 y, en 1980, lo instaló en el interior del edificio que hoy la ocupa. Con una larga historia detrás, el Patio de La Infanta formaba parte de una casa-palacio, en la calle San Jorge, que fue reformada por Gabriel Zaporta mediado el siglo XVI (1549). Este era un comerciante judío-converso cuya economía fue tan desmesurada que llegó a dar crédito al mismísimo Carlos I de España y así fue como se ganó una posición entre la nobleza. Tanto la reforma de la casa como la construcción del patio, fue con motivo del segundo matrimonio de Gabriel Zaporta con Sabina Santángel. El patio se terminó de construir en 1550.

Patio de La Infanta con una decoración llena de simbología. Construido en planta cuadrada con dos alturas
PATIO DE LA INFANTA
Decir que esta obra maestra es espectacular e impresionante, es quedarse cortos. Si es llamativa su arquitectura, plena de símbolos y de imágenes, su significado no lo es menos. Gabriel Zaporta no escatimó en gastos para la construcción del patio y en él está representado el horóscopo de la pareja en el día de su boda. Esta se celebró el 3 de junio de 1549, por ser la más adecuada astrológicamente para la pareja. El día 3 cayó en lunes, día de la Luna, planeta que rige el matrimonio y su fecundidad.

Casa de Gabriel Zaporta en 1903. La escalera que aparece en la imagen, pieza también importante, desapareció y nada se ha sabido de ella


Desde la muerte de Gabriel Zaporta y hasta 1936, en la casa vivieron todos sus descendientes. Después acogió a otras familias y huéspedes ilustres como la infanta María Teresa de Vallabriga, casada con el infante Luis de Borbón y Farnesio. Cuando este murió en 1785, la infanta retornó a su ciudad natal y vivió en este palacio. A partir de entonces se le conoce con el nombre de Patio de la Infanta.

Otra cara del antepecho con relieves de otros reyes y emperadores de la antigüedad. A la derecha de los medallones está el relieve del segundo trabajo de Hércules: Hércules luchando con la Hidra de Lerna. Tiene lugar en España, “tierra de conejos” llamada así por romanos y fenicios. Por eso en el rincón derecho del relieve aparece un conejo.
PATIO DE LA INFANTA

Atrás quedó el pasado noble de la casa Zaporta, y durante los siglos XVII y XVIII la planta alta, donde la familia Zaporta tenía sus dependencias, se convirtió en alojamiento para huéspedes y la planta baja se destinó a diferentes actividades: Escuela de Bellas Artes, Casino de Zaragoza, colegio, conservatorio, imprenta, carpintería, etc. En la actualidad este espacio se utiliza como sala de exposiciones.

En los antepechos del patio hay en total dieciséis medallones, cuatro en cada lateral. En el antepecho de la imagen están: el Emperador Carlos V, con el águila imperial en la coraza y en su espada grabado en latín su nombre “Carolus” (segundo a la izquierda) Está mirando hacia su hermano Fernando. En los extremos hay representados dos trabajos de Hércules; el de la derecha corresponde al “León de Nemea”
PATIO DE LA INFANTA
El siglo XIX fue el más nefasto para la casa Zaporta. Mientras sus propietarios vivieron en ella, la mantuvieron tal cual la había reformado su predecesor. Otra cosa fue cuando, a causa de las diferentes actividades a las que fue destinado el edificio y el incendio que sufrió en 1864, el deterioro fue inevitable.

Esta foto, del Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, muestra la época en que el patio se usó como carpintería.


En 1871, parte del edificio fue arrendado para albergar al Casino Monárquico Liberal, motivo que dio lugar a la primera restauración del patio.


Patio de la Infanta, en Zaragoza. El órgano forma parte del decorado.
PATIO DE LA INFANTATampoco se pudo evitar el incendio de 1894. La casa quedó bastante afectada, se perdió para siempre una buena parte de la riqueza de sus techos, puertas y ventanas de estilo gótico-mudéjar. Tras esta desgracia, el edificio cayó en el abandono hasta que en 1903 fue derribado. Sólo se salvaron el patio y la portada.


Izquierda. Foto de la antigua portada del Patio de la Infanta. Sacada del Archivo Histórico Provincial de Zaragoza. 


Abajo. Portada actual de la casa Zaporta. En ambas fotos se puede ver el patio antes de pasar al interior. Cuando Zaporta reformó la casa suprimió el zaguán para dejar a la vista de los paseantes el interior del patio y así mostrar su estatus social.

Es un preludio de la simbología que contiene esta magnífica obra. La sabiduría y las virtudes del matrimonio, representadas en las jambas, guardan la entrada de la casa. En el dintel se representa un cortejo que se ve de derecha a izquierda.

PATIO DE LA INFANTA
Llegado este momento, nos podríamos preguntar qué fue de la portada y del patio. Ocurrió lo que tal vez nadie se esperaba, que fueron comprados por un anticuario francés llamado Ferdinand Schutz. El precio de venta fue de 17.000 pesetas y nadie, ni particular, ni institución, intervinieron para que esta obra no saliera del país. Esto indignó mucho a los zaragozanos que nada pudieron hacer para evitarlo.

Foto de 1904 sacada del Archivo Histórico Provincial de Zaragoza. Tras derribar la casa Zaporta el patio fue desmontado y embalado para viajar a París


En París permanecieron durante más de cincuenta años despertando admiración y, como no, el deseo de ser adquirido por personas como Eva Perón. La empleada encargada de vigilar el patio y la exposición nos contó que al final el patio y la portada no viajaron hacia Argentina dado el elevado coste del traslado.










Año 1910. Patio de la Infanta en París montado en la casa del anticuario Ferdinand Schutz, en 25 Quai Voltaire.

En 1957, los hijos de M. Schutz anunciaron la venta del Patio de la Infanta. D. José Sinués, nombrado en 1933 director de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza (Ibercaja), propuso a dicha entidad su compra. Llegaron a un acuerdo con los hijos del anticuario francés y efectuaron la compra por tres millones de pesetas. En 1980 fue instalado en la sede central de Ibercaja donde se puede visitar de forma gratuita para todos los interesados.




Galería superior del patio. A la derecha de la imagen, la columna que representa al planeta Saturno. En el frente de la zapata se representa un unicornio como animal terrestre que simboliza el elemento Tierra. Este animal se repite; sustituye al cuarto animal que se supone sería un animal de agua 
PATIO DE LA INFANTA
Si ajetreada y viajera fue la historia del Patio de la Infanta, la abundancia de simbología que la cubre, habla por sí sola. Nada fue esculpido al azar, sino que todos y cada uno de los relieves tiene un sentido, pues fue creado como una carta astral en la que se representa el horóscopo de la boda de Gabriel Zaporta con Sabina Santángel. El simpe hecho de admirarlo es un regalo para nuestros ojos, pero si además se comprenden las representaciones que contiene, esta obra cobra mucho más sentido.

El primer tema, representado en los cuatro antepechos, hace referencia al “Poder”: en total son dieciséis medallones esculpidos con bustos de reyes de diferentes épocas, entre los que no podía faltar el de Carlos I. En las esquinas  se representan ocho escenas, cinco son trabajos de Hécules y tres son alegorías.

Antepecho con cuatro medallones de reyes. En las esquinas dos trabajos de Hércules: derecha “El ganado de Gerión”, izquierda podría ser “El cinturón de Hipólita”, pero no he conseguido identificarlo. En el frente de la zapata se representa un águila que hace alusión al elemento Aire
PATIO DE LA INFANTA
El segundo tema se encuentra en el friso, debajo del antepecho. En este último, la escena de la izquierda corresponde a “Las tres Gracias”.
Una serie de 28 medallones enfrentados entre sí, representan a parejas de amantes con la finalidad de resaltar la importancia del matrimonio. Entre los medallones hay ninfas, putti, centauros y otros animales mitológicos. En el frente de la zapata, sobre el capitel, se representa un león montado por un niño haciendo referencia al elemento Fuego
PATIO DE LA INFANTA
El tercer tema está en las ocho columnas de alabastro sobre las que se sostiene el patio. Sin duda es el más interesante, ya que en ellas está reproducido el horóscopo del día de la boda entre Gabriel Zaporta y Sabina Santángel, que según los datos históricos se casaron el lunes, 3 de junio de 1949, a las 18:50. En ellas se representan los siete cuerpos celestes que se conocían en la época: Mercurio, Venus, la Luna, Marte, Júpiter, Saturno y el Sol. Se desconoce qué representa la octava y se le llama “columna”. Y no todos los planetas coinciden con su distribución en el horóscopo por razones arquitectónicas; el Sol, la Luna y Saturno si coinciden con el horóscopo, mientras que Venus, Marte, Mercurio y Júpiter no se corresponden.

Columnas del Patio de La Infanta. En todas se representan tres figuras unidas entre sí. A cada planeta le corresponde un metal, una ciencia y una virtud    
PATIO DE LA INFANTA
En la imagen, de izquierda a derecha:

Columna del Sol. Está colocada debajo del águila, que simboliza el Aire. Se representa con tres hombres, joven, maduro y viejo. El joven es Apolo, el Sol naciente; el maduro es el Sol de mediodía y el viejo es el ocaso. Significa: el oro, la gramática y la esperanza. Su signo de zodíaco es Géminis, signo aéreo.

Detalle columna de Júpiter

Columna de Júpiter. Significa el estaño, la geometría y la justicia. Las tres figuras son: un hombre en la madurez, una mujer y un anciano; son Júpiter, la Luna y Saturno. Sus brazos se entrecruzan y con ellos sujetan varios paños en los que se representan: el signo de Leo, entre Júpiter y la Luna; Aries entre la Luna y Saturno y una máscara sin ojos entre Saturno y Júpiter. Esta composición hace pensar a los expertos que lo han estudiado, que la posición de estos astros tiene lugar en un momento concreto. Se han consultado efemérides planetarias y han observado que las situaciones de los planetas es muy difícil que se repitan. La curiosidad es que, por la tarde, esta era la situación de los planetas en el cielo en Zaragoza el día de la boda.

Columna de Mercurio. Está situada bajo la zapata del unicornio montado por un niño. Significa: el mercurio, la dialéctica y la caridad. Se representa con tres hombres ancianos tocados con alas en la cabeza. El anciano que mira hacia el Sol, es muy parecido al anciano de la columna del Sol y a los ancianos de las columnas de Venus y Marte. En astrología quiere decir que Mercurio está en relación con estos planetas.



Detalle columna de Saturno

Columna de SaturnoSe encuentra bajo el león, símbolo del fuego. Representa el plomo, la astronomía y la prudencia. La forman tres ancianos unidos por los hombros. Debajo del anciano que mira al frente aparece el signo de Capricornio. Los otros dos tienen máscaras ciegas con un significado negativo; en astrología, Saturno es uno de los maléficos. 













Detalle columna de la Luna


Columna de la Luna. Situada bajo el unicornio, la Luna es la plata, la retórica y la fe. Representa a tres mujeres jóvenes unidas por los hombros: Artemisa sobre la Tierra, Selene en el cielo y Perséfone en los infiernos. Artemisa y Selene tienen bajo las rodillas trofeos militares, y Perséfone una máscara ciega.














De izquierda a derecha: Venus, la Luna y Marte. Venus y Marte flanquean a la Luna.

Columna de Venus. Es el cobre, la música y la templanza. En esta columna aparecen representados: Venus, como figura femenina que mira hacia la Luna y a Marte. La acompañan dos figuras masculinas, Vulcano, su marido y Marte, su amante, con Cupido a sus pies.

Columna de Marte. Es el hierro, la aritmética y la fortaleza. Aparecen representados dos hombres y una mujer unidos por los hombros con culebras. Son Marte, Vulcano y Venus.









Octava columna. Es una incógnita qué representa y se la conoce con el nombre de “columna”
PATIO DE LA INFANTA

miércoles, 25 de octubre de 2017

PUERTA DE BISAGRA -Toledo

Digamos que han pasado algunos más de 25 años desde que escuché por primera vez el nombre de la Puerta de Bisagra y la ocasión de conocerla. Pero entonces no me motivaba el turismo cultural, mis prioridades eran otras.
Cumplir años me ha dado la madurez necesaria para tener bien claro cuáles son mis preferencias y llevarlas a cabo. Es por eso, que al cabo de los años, he vuelto a Toledo para conocerla como se merece.
La historia que hay detrás de la Puerta de Bisagra, después de recopilar cierta cantidad de información, es interesante y entretenida. Quizá el tema que más discrepancias ha tenido a lo largo de su existencia es la fecha de origen. Están los que opinan que la puerta data de la época romana porque su ubicación se encuentra en el lugar que los romanos llamaban “Vía Sacra”, de ahí que podamos encontrar “Bisagra” escrito con “V”. Del otro lado, los que datan su origen en la época musulmana y la escriben con B. También se la llamó “puerta colorada” por estar asentada sobre tierra de arcilla roja.


Puerta de Bisagra
TOLEDO
La Puerta de Bisagra es la más conocida y simbólica de todas las puertas de Toledo. Es un punto de encuentro para recibir a las autoridades cuando visitan la ciudad, pero sobre todo lugar de paso cotidiano de los toledanos. Su nombre es de origen árabe, Bib-xacra, “Puerta de la Sagra” según textos del siglo XII. Forma parte de la muralla que llegó a rodear la ciudad y de la que en la actualidad quedan trozos de distintas épocas: visigoda, árabe y la Reconquista. Ayer, hoy, continúa siendo una puerta principal de acceso a la ciudad, en la que hubo un control de entradas y salidas para el cobro de un impuesto.

También se la conoce como “La Puerta Nueva de Bisagra”; la antigua tomó el nombre de “Puerta de Alfonso VI” cuando, al parecer, el monarca entró por ella al reconquistar Toledo en el año 1085. En relación a este nombre hay otra opinión, la de Pedro Román Martínez, que en su trabajo “La verdadera Puerta de Bisagra” dice textualmente: Entre los varios estudios realizados hasta hoy, que iré presentando a la Academia, destaca el relativo a la Puerta de Bisagra, por ser uno de los monumentos más conocidos de la ciudad, y porque conviene desvanecer la grave equivocación en que todos han incurrido, a mi juicio, atribuyendo a la Puerta, hoy llamada Alfonso VI, el nombre, la importancia y los hechos históricos relativos a la verdadera Puerta de Bisagra, que es la actual, llamada Nueva desde su reedificación en el siglo XVI.

Imagen de la Puerta de Bisagra a principios del siglo XX
Pese a la diferencia de opiniones sobre su origen, los datos históricos apuntan que la Puerta de Bisagra data de la época musulmana, aunque la cara externa fue reconstruida hacia 1550, en estilo renacentista, por el arquitecto Alonso de Covarrubias a petición de Carlos V. En un texto de 1906 escrito por Manuel Castaños y Montijano, este explica con detalle el origen de la puerta. (Dejo el enlace al final de la entrada)

El conjunto consta de dos cuerpos independientes unidos por dos muros almenados formando un patio de armas. En el interior del patio se puede ver una escultura del emperador.

Patio de Armas de la Puerta de Bisagra con la escultura de Carlos V


Imagen de la Puerta de Bisagra. En primer plano, la cara interna que da al casco antiguo de la ciudad. En el centro, el patio de armas y a continuación la cara externa de la puerta.

La fachada exterior se compone de un arco y dos torreones en forma circular. Sobre el arco descansa un águila bicéfala de grandes dimensiones, símbolo que el rey Carlos V otorgó a Toledo. En cada torreón se puede ver un relieve de rey sedente, de los que se piensa pueden ser reyes visigodos, pero no está demostrado. Otra fuente afirma que son Alfonso VII y Alfonso X “El Sabio”.

Imagen del águila bicéfala de la Puerta de Bisagra. En el torreón izquierdo se puede ver un rey sedente
TOLEDO
Sobre el escudo del águila reposa un frontón con un ángel custodio del que se conoce una leyenda. Esta cuenta que un triste día la terrible peste quiso entrar en la ciudad, pero el ángel guardián, situado en lo alto del acceso principal, la detuvo con su espada…
Tengo permiso de Dios para matar a siete”, dijo la peste y el ángel la dejó entrar

En aquella peste murieron “siete mil” toledanos. Cuando la peste abandonaba la ciudad por la misma puerta, el ángel le reprochó:

Me dijiste que sólo matarías a siete y has matado a siete mil”, a lo que la peste respondió:
“Yo sólo maté a siete, a los otros los mató el terror


La cara interna de la Puerta de Bisagra da al casco antiguo de la ciudad y su construcción se sitúa hacia siglo X. El conjunto de la fachada se compone de un arco en el primer nivel, un escudo del emperador entre dos ventanas con frontones triangulares en el segundo, rematando la fachada con almenas. Lo completan dos torreones cuadrados decorados con azulejos blancos y verdes con tejado en forma piramidal.

Cara interna de la Puerta de Bisagra, en el casco antiguo de la ciudad.
TOLEDO
Toledo es una ciudad que ha seguido creciendo con el paso del tiempo, lo que no ha impedido que la Puerta de Bisagra, que continua unida a la muralla por el exterior e interior, sigua cumpliendo la función de puerta de entrada y salida de la ciudad, haciendo de límite entre el casco antiguo y el moderno. 

Puerta de Bisagra con el acceso al casco antiguo de la ciudad trás la muralla
TOLEDO
Hasta 1934, la cara interna tuvo casas adosadas formando una calle, la calle Real del Arrabal actual.

Imagen antigua de la puerta con las casas adosadas

El año de 1934 fue un año crucial para este monumento. Las casas adosadas en la cara interna fueron derribadas y en la externa se abrieron dos puertas laterales para liberarla del tránsito de peatones, carros y coches. La única financiación que obtuvo fue de parte del Conde de Romanones que invirtió la cantidad de 183.000 pesetas.

Imagen actual de la calle Real del Arrabal con la Puerta de Bisagra al fondo y la iglesia Santiago del Arrabal a la izquierda




En la monumental puerta, invulnerable ante nuestros ojos, el 12 de abril de 1946 se derrumbaba el torreón derecho a causa de las intensas lluvias de aquellos días.

«En Toledo se derrumba el torreón de la Puerta de Visagra. No han ocurrido desgracias»

Con este titular el diario ABC informaba a nivel nacional de lo ocurrido.

Imagen del torreón derecho destruido

Un dato curioso que me he encontrado acerca de este derrumbe es el que se relata en un diario con motivo del 70 cumpleaños del desplome del torreón. El 20 de septiembre de 1930, en una entrevista realizada a Francisco San Román, director general de Bellas Artes, auguró que la Puerta de Bisagra podría derrumbarse, exponiendo además que el día anterior, el 19 de septiembre, envió un telégrafo solicitando la presencia de un arquitecto en el lugar para que el monumento fuera estudiado. Aunque las lluvias fueron el factor desencadenante, San Román fundó su premonición en que el monumento estaba construido en terreno arcilloso y en las vibraciones producidas con la llegada del automóvil a su paso por la zona. 

Noticia en el diario del derrumbe

- Artículo de D. Manuel Castaños y Montijano en 1906 en el que explica el origen árabe de la Puerta.

domingo, 30 de julio de 2017

PUENTE DE LATA

Es popularmente conocido como “el Puente de Lata”, pero también se le conoce como “el Puente de Hierro”, incluso en una ocasión escuché que lo llamaban “el puente de Gor”. Precisamente ahí, en Gor, empieza la historia de este puente metálico que hoy se exhibe cruzando del río Dúrcal. Su nombre original era Puente Grande de Gor. 

Imagen completa del puente de Lata
Puente de Lata
Su historia es poco habitual para un puente. El hecho de que fuera trasladado desde su primer emplazamiento en Gor, una localidad situada en la parte oriental de la comarca de Guadix, hasta Dúrcal, en el Valle de Lecrín, puede resultar curioso para muchos, entre los cuales me incluyo. El gran problema que se encontraron los ingenieros durante la construcción del puente de Gor fue la falta de solidez del terreno en que se apoyaba. Tenía que cruzar el arroyo de Gor, pero el estribo construido en el lado de Baza cedió varias veces provocando la inestabilidad del puente. Ante la imposibilidad de encontrar una solución técnica para subsanarlo, el ingeniero y director encargado en ese momento de la construcción de la línea férrea Guadix-Baza, Stanislav Basinsky, se dio por vencido y el puente quedo para el olvido. Décadas más tarde, su función fue cubierta mediante la construcción de un nuevo puente a unos dos kilómetros del primero, de menos categoría, conocido como el puente Chico.


Atardecer en el puente de Lata 
Puente de Lata
La creación del viaducto de Gor formaba parte del proyecto de construcción de la línea de ferrocarril entre Granada y Murcia, en el tramo de Baza a Guadix. El trazado de la línea pasaba por la parte oriental de la Hoya de Guadix que, en general, no presentaba grandes complicaciones a excepción del paso del río Gor.


Estribo del lado de Granada, lado de Baza en el puente de Gor. El arco de fábrica de mampostería se construyó para permitir la circulación de vehículos entre Granada y Motril.
Puente de Lata
En 1885, la concesión para la construcción y explotación de esta línea fue cedida a un inversor inglés, Edmund Sykes Hett, interesado en los negocios relacionados con el ferrocarril. Pasados dos años transfirió esta concesión a la compañía The Great Soutern of Spain Railway, cuyos intereses principales eran las líneas de ferrocarril minero en lugar de construir la totalidad de la línea Murcia-Granada. Esta compañía impulsó que la línea creciera hacia Murcia para transportar el mineral procedente de Almería y a principios del siglo XX la red ferroviaria llegaba hasta Baza. La inversión superó los pronósticos de la compañía que, ante las dificultades económicas, decidió dar por terminada la línea en Baza dejando pendiente el tramo que faltaba hasta Granada. 


Perfil del puente de Lata
Puente de Lata
El primer proyecto del viaducto de Gor data de 1890. De él solo se han encontrado los planos firmados por Neil Kennedy, aunque la concepción de su diseño se atribuye a James Livesey, un ingeniero industrial inglés que con anterioridad había trabajado en España (1857-1862) en la construcción de otras líneas de ferrocarril. Se dice de este primer diseño que era bastante innovador en España, de gran envergadura y con un alto nivel de detalle. De haber llegado a construirse, en la actualidad estaría considerado como una gran obra, pero al quedar suspendida la construcción del tramo de la línea de Baza hasta Granada el viaducto corrió la misma suerte.

Plano original del puente Grande de Gor. 1890

miércoles, 8 de marzo de 2017

REAL MONASTERIO DE SAN JERÓNIMO

Imponente edificio el que se levanta como monasterio de San Jerónimo y cuya fundación está relacionada con la conquista de Granada por los Reyes Católicos. Es un conjunto de iglesia y monasterio en el que se mezclan dos estilos, gótico y renacentista, y artistas como Jacobo Florentino y Diego de Siloé.

Imagen tomada desde la avenida de Severo Ochoa
Real Monasterio de San Jerónimo
Se encuentra ubicado en el barrio de la Duquesa, barrio aristocrático de Granada que fue creado en el siglo XVI con motivo del nuevo acondicionamiento de la ciudad, tras la llegada de los Reyes Católicos. El nombre del barrio está relacionado con María Manrique, duquesa de Sessa y esposa del Gran Capitán que, tras iniciarse las obras del monasterio por los reyes, se hizo cargo de los gastos de la Capilla Mayor a cambio de ser enterrada en ella junto a su esposo.


Imagen tomada desde la calle Gran Capitán. Ábside de la iglesia de San Jerónimo con una impresionante cabecera. En el primer cuerpo del edificio se mezclan: el estilo gótico inicial con el renacentista de la decoración en relieve del escudo de armas de los duques de Sessa, sostenido por guerreros y atribuido a Jacobo Florentino. En el segundo cuerpo hay una inscripción que narra las hazañas del Gran Capitán, sostenida por las alegorías de la Fortuna y de la Industria, obra de Diego de Siloé. A ambos lados de la inscripción están representados los bustos de los duques de Sessa, él al lado del Evangelio y ella de la Epístola, según la división canónica de la iglesia.
Monasterio de San Jerónimo
La fundación del monasterio de San Jerónimo en Santa Fe tiene su origen en la noche del 25 de noviembre de 1491, festividad de Santa Catalina Mártir. Esa noche se firmaron las Capitulaciones para entregar Granada y se produjo un incendio en la tienda donde se alojaban los reyes. Para dar gracias a Dios por haber salido ilesos del incidente, la Reina decidió construir en el mismo lugar que se levantaba la tienda, una ermita en honor a Santa Catalina Mártir.


Patio exterior del monasterio. Entrada por la calle Rector López Argüeta
Monasterio de San Jerónimo
El mismo día de la Toma de Granada, 2 de enero de 1492, la reina escribió una carta a los monjes de la Orden Jerónima de Guadalupe, con la que mantenía buena relación, en agradecimiento por las oraciones hechas a Dios para obtener la victoria en la conquista de Granada.


Patio exterior del monasterio de San Jerónimo. Portada de la entrada al convento realizada en 1594. El segundo cuerpo de la portada alberga una Inmaculada Concepción
Monasterio de San Jerónimo
Cuando estuvo levantada la ermita de Santa Catalina la Mártir, la reina Isabel invitó al Prior de Guadalupe a hacerse cargo de ella y crear el monasterio de Los Jerónimos. Además, se puso en contacto con monjes de distintas órdenes, Franciscanos, Dominicos y Jerónimos, para que se establecieran en Granada.

Iglesia del monasterio de San Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo
Poco tiempo permanecería la orden de Los Jerónimos en la ermita de Santa Catalina de Santa Fe. En dicho lugar habían estado asentadas las tropas y sus caballerías habían dejado la zona completamente infectada de pulgas y en malas condiciones higiénicas. Los monjes, a los que se les hacía insoportable vivir así, transmitieron su malestar al arzobispo de Granada y, enterados los reyes, se dispuso el traslado de los monjes a Granada en 1493. 
El lugar elegido por los reyes para alojar a los monjes Jerónimos en Granada fue la huerta del “Pago del Nublo”, actual ubicación del hospital de San Juan de Dios, donde había una ermita conocida con el nombre de “Ermita del Quemado”. La estancia de la orden en este lugar fue temporal, porque vino una peste “de secas y carbuncos“ en la que murieron muchos de ellos y los que sobrevivieron fueron trasladados a una finca vecina hasta que la enfermedad dejó de hacer estragos.

Torre y fachada de la iglesia del monasterio de San Jerónimo vista desde el claustro principal. Al abrigo del edificio de la iglesia, sobre el segundo cuerpo del claustro mayor, está el solárium destinado a los monjes convalecientes, la Galería de Convalecientes
Monasterio de San Jerónimo
En 1504 se hizo ese traslado hasta la nueva finca, que se cree pudo pertenecer durante el reinado nazarí a Dar Ibn-Murdi. Después pasó por diferentes propietarios y tras la conquista de Granada la adquirió Andrés Calderón, primer Corregidor de Granada nombrado por los Reyes Católicos. A su muerte, los monarcas dieron el usufructo de la finca a su viuda Isabel Rebollo, del que pudo disponer hasta que los reyes decidieron la construcción del monasterio y la finca fue cedida a los monjes para que comenzaran las obras. Se hizo acopio de los materiales necesarios para levantar la iglesia y el monasterio, pero la falta de dinero y la espera de “ciertos religiosos y otras personas, quizás arquitectos que señalasen por donde se había de comenzar” (1) demoró el inicio hasta el año siguiente.

Fachada principal de la iglesia de San Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo

Doña Isabel Rebollo, viendo que las obras no comenzaban, se quejó al rey, quien le devolvió la propiedad que había sido donada a los monjes. Cuando estos descubrieron que la viuda de nuevo era la titular de las tierras, escribieron a los monarcas para recuperarlas. Fray Jerónimo de Siruela se presentó ante el alcalde mayor, Lope de Montenegro, con las cartas firmadas por los reyes con las que habían donado esas tierras a los monjes de San Jerónimo. 
El rey Fernando contestó al monje diciéndole que, puesto que el edificio no se había levantado, había decidido aceptar la queja de Isabel Rebollo. Los frailes argumentaron que ya tenían los materiales necesarios, pero la falta de dinero les impedía comenzar. 
Finalmente el monarca puso como condición para que la finca quedara en manos de los monjes que los “cimientos y zanjas” estuvieran construidos. Ambas partes, frailes y viuda, fueron informadas por escrito de esta decisión y se inició la construcción del monasterio.
Este trámite burocrático terminó cuando el alcalde mayor se trasladó al lugar y entregó a los frailes los bienes correspondientes. El 19 de septiembre de 1505, los alarifes (arquitectos) de la ciudad dieron por comenzadas las obras. 

Torre y parte superior de la iglesia
Monasterio de San Jerónimo
Se iniciaron las obras del monasterio con la construcción de dos claustros, con sus celdas y capillas. El cuerpo bajo del claustro mayor es de estilo gótico con treinta y seis arcos semicirculares, nueve en cada frente.

Claustro mayor del monasterio
Monasterio de San Jerónimo
Encima de los arcos centrales hay colocados emblemas, escudos, las iniciales de los reyes y las armas de fray Hernando de Talavera −monje de la orden de San Jerónimo, arzobispo de Granada en 1492, confesor de Isabel la católica y consejero real−.

Dedicatoria a fray Hernando de Talavera. Se encuentra en el cuerpo bajo del claustro mayor
Monasterio de San Jerónimo
Cuenta además con varias capillas fúnebres que fueron compradas por distinguidas familias de Granada para que sus restos reposaran en este lugar. Con posterioridad, estas capillas y otras dependencias del monasterio, fueron decoradas con unas portadas en las que predomina el estilo renacentista y cuyo creador fue Diego de Siloé.

Portada renacentista de la capilla que se encuentra bajo la torre de la iglesia del monasterio. Fue realizada por Diego de Siloé.
Monasterio de San Jerónimo

Imagen izquierda: Portada de la antigua capilla fúnebre de la familia Sánchez-Dávila. Ahora,convertida en la iglesia de las monjas jerónimas de monasterio. Data del siglo XVII y originalmente estuvo colocada en el convento de Los Mártires, hoy desaparecido. Imagen derecha: Crujía del cuerpo bajo del claustro mayor, donde se encuentra la portada que da acceso a la iglesia
Monasterio de San Jerónimo

Claustro mayor. Portada renacentista con tres arcos. En el arco central está la escalera para subir al segundo cuerpo del claustro y el derecho permite el acceso al claustro menor
Monasterio de San Jerónimo

Refectorio o comedor donde se guardaba silencio durante la comida. Al fondo izquierda hay un pequeño púlpito desde el que se leían pasajes de la Biblia durante la hora de la comida. El cuadro de la Inmaculada, derecha, es de Ambrosio Atanasio Bocanegra.
Monasterio de San Jerónimo


Otra vista del Refectorio. La puerta del fondo comunica con las cocinas
Monasterio de San Jerónimo


Sala De Profundis. Portada renacentista decorada con grutescos. Dos imágenes de la sala de Profundis. Antes de entrar al Refectorio los monjes pasaban por esta sala para recitar el Salmo. Los dos arcos dan al Refectorio con la fuente de abluciones en medio.
Monasterio de San Jerónimo


Sala Capitular. La portada es barroca. El interior contiene una pintura de la Inmaculada inspirada en la de Alonso Cano, una sillería de madera que recorre las paredes y bancos en la zona central. Al fondo de la sala, un pequeño retablo de la Inmaculada.
Monasterio de San Jerónimo

Sala del Capítulo de culpas. La portada es renacentista. En el interior, hay un altar del siglo XVI con la pintura Jesús en la Cruz junto a santos mártires dominicos, de Luis Tristán. Junto a este altar se encuentra el monumento funerario de fray Pedro Ramiro de Alba (monje jerónimo arzobispo de Granada)
Monasterio de San Jerónimo


Sacristía. Portada plateresca con el escudo de Mendoza y el lema familiar: AVE MARÍA. Imagen de la sala. Niño Jesús gótico del siglo XV que siempre acompañaba al Gran Capitán en sus batallas. Sobre esta escultura, una pintura del Gran Capitán.
Monasterio de San Jerónimo, Granada


El segundo cuerpo del claustro mayor también es de estilo gótico, pero con arcos rebajados. De los antepechos góticos (barandas) solo los del lateral sur son originales, pues los otros tres fueron reconstruidos con posterioridad. Esta obra estuvo terminada para 1519, aunque los monjes no se instalaron allí hasta 1521.

Arcos góticos de los dos cuerpos del claustro mayor
Monasterio de San Jerónimo
El segundo claustro estuvo terminado para 1520. Se desconoce el nombre del arquitecto responsable de su construcción. Fue una hospedería mientras los jerónimos habitaron el monasterio. En él se mezclan diferentes estilos: gótico, renacentista y mudéjar. Cuenta con tan solo siete arcos sobre columnas en cada frente. En 1928 el monasterio sufrió un incendio resultando este claustro la zona más afectada, que permanecería en este estado hasta mediado el siglo XX. 
En 1526, la emperatriz Isabel de Portugal se alojó en este claustro en el viaje de luna de miel, después de celebrar su boda con el emperador Carlos I en los Reales Alcázares de Sevilla.
En la actualidad no está abierto al público ya que forma parte de la clausura de la pequeña comunidad de monjas jerónimas.

La visita continúa en la iglesia de San Jerónimo, pero será en la próxima entrada de blog.

CURIOSIDADES:
v Cuando los monjes Jerónimos fueron trasladados a Granada los reyes cambiaron el nombre del monasterio y le llamaron Santa María de la Concepción.


v (1) Según cita Gómez Moreno en su guía.





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